Ahí, con chaqueta y pantalón
Ahí donde se junta el cielo y la tierra
donde mi mirada es la jueza
llena de flaquezas
en esa profunda línea resquebrajada
dibujada a mansalva por duendes locos
al frente de todos los anteojos
agrietada por el paso de los años
arrugada de tanto sol
apretada por los ojos
fertilizada de tanto mirarla
donde tu voz remece la luna
y tus pelos le hacen cosquillas a las montañas
donde tu mano recoge los rayos perdidos por el sol
pedidos desde el alma mater
y los esparce por los campos vivos
ahí pasa todo el ruido
ahí escurre el yo
ahí bulle el silencio febril de las noches sin luna
ruge cada alma abatida
salen todos los soles de vidas pasadas
se juntan las manos de los muertos
y las pisadas de las dimensiones ajenas
ahí...
En ese lugar imaginario donde se tocan
donde el mar besa al sol -copulan-
donde la punta del cerro se desprende
abraza las nubes y se pierden en el firmamento
en ese lugar de orgías meteorológicas
de fenómenos bacanales
de desenfreno paisajístico
ahí donde la vida es puro saturnal
donde el aquelarre geográfico es majestuosidad
ahí
ahí
solo ahí
en ese lugar fantasmal
en que el cielo se toca con la tierra
en que mi mente subraya el ocaso
y se pierde en la marea espacial
en las conjeturas inhumanas
en las embestidas sensoriales
en las revueltas álmicas del más allá
en las vitrinas vociferantes del más acá
ahí en ese lugar prohibido, chabacano
lleno de afrentas y cosquillas
lleno de carne sudorosa
lleno de fábulas rabiosas
de tocaciones impropias
de anatomías resbalosas
de olores turbulentos
ahí
ahí
ahí te espero mi amor
con mi frente altiva
con mi supra sativa
con mi chaqueta y pantalón.
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